Trato del personal y discriminación por apariencias en La Minerva
No todas las experiencias en La Minerva son positivas. Hay quien denuncia un trato muy mejorable por parte del personal de sala, hasta el punto de sentirse discriminado por la apariencia o la edad. Una viajera cuenta que, pese a acudir dos días distintos, la sentaron en mesas incómodas y calurosas mientras observaba cómo otras parejas, aparentemente con mayor poder adquisitivo, eran acompañadas al salón interior. En su relato se habla de un servicio “denigrante”, con cartas tiradas sobre la mesa y un metre poco amable. Esta percepción de que el local se guía “mucho por las apariencias” contrasta con las opiniones que valoran la cocina, y sirve como advertencia para quienes dan tanta importancia al trato como a la comida.