Trato cercano del dueño y servicio personalizado
El servicio en La Menorah se describe como uno de sus grandes valores diferenciales, muy ligado a la figura de su propietario. Varios viajeros destacan lo humano y cercano de su trato, atento sin resultar invasivo y siempre pendiente de que todo vaya bien, incluso cuando él mismo está cenando en el interior del local. Según se cuenta, el dueño se toma tiempo para conversar, recomendar platos y hasta preparar en persona pequeños detalles como un sencillo aceite aliñado que termina convirtiéndose en un recuerdo especial. Una viajera subraya que le sorprendió “una persona tan humana, tan buen profesional y tan buen trato a sus clientes”, mientras otra apunta que ofrece a todos “un trato personal, haciéndote sentir agasajado”. Esa mezcla de profesionalidad, calidez y detalles como invitar a una copa en una fecha especial hace que el servicio se perciba como parte esencial de la experiencia, más allá de la propia comida.