Ambiente romántico y decoración acogedora en La Gata Flora
En pleno Malasaña, La Gata Flora conquista sobre todo por su ambiente íntimo y cercano. Los viajeros lo describen como un espacio romántico, pero lo bastante informal y familiar como para ir también con amigos, lo que lo hace muy versátil. La decoración cuidada y alegre aporta calidez y rompe con la idea de un italiano tradicional: aquí se busca una atmósfera personal, de barrio, en la que muchos dicen sentirse “como en casa” mientras cenan tranquilamente.