Vistas al mar, ubicación junto a la playa y decoración rústica
La Cuadra de Antón conquista primero por dónde está y después por cómo se siente. Junto a la playa de San Lorenzo, muchos la eligen para comer mirando al mar y aprovechar sus vistas abiertas a la bahía. Dentro, la decoración rústica y bien cuidada crea un ambiente acogedor, con dos espacios diferenciados para sentarse según se busque algo más íntimo o más animado. Varios viajeros la consideran “imprescindible en la ruta gastronómica de la ciudad” justamente por esa combinación de ubicación, vistas y encanto del local.