Servicio, tiempos de espera y atención al cliente en el restaurante
La atención en sala genera opiniones encontradas. Hay quien se centra en que se come bien con el menú, pero también se describe un servicio lento y poco atento, con largos intervalos entre entrantes y platos principales, y una sensación de descontrol cuando el comedor está lleno. Un viajero relata que, tras servir con rapidez los entrantes, “tardaron una barbaridad hasta que sacaron el segundo” mientras veían pasar otros platos que no se les habían ofrecido. Esta falta de coordinación se repite en el momento del postre, cuando les sirven flan de queso y helado sin haberlo pedido, lo que incrementa la frustración. La experiencia muestra que la calidad del trato y la agilidad en el servicio pueden ser determinantes para que una comida que podría resultar satisfactoria termine dejando un sabor agridulce.