Cenas caseras y buena relación calidad-precio en el Restaurante hotel Selid
En el Restaurante hotel Selid, la cena se convierte en el momento fuerte del día para quienes recorren el sur de Islandia en invierno. La propuesta es sencilla pero muy cuidada: un menú corto, con pocas opciones, elaborado por un cocinero joven y atento que pregunta a cada huésped qué prefiere. Esta fórmula permite centrarse en platos bien preparados, como el pollo y el cordero en salsa con guarnición, que varios viajeros describen como auténticos bocados para repetir. La repostería también destaca, con una tarta de chocolate que deja muy buen sabor de boca. Aunque nadie esconde que Islandia no es un país barato para comer, la impresión general es que, dentro de ese contexto, aquí “los platos merecen la pena”, especialmente si se aprovecha la comodidad de cenar en el propio alojamiento sobre las ocho de la tarde tras una jornada intensa de ruta invernal.