Decoración rústica y entorno con jardín, estanque y animales
Más allá de la mesa, quienes lo visitan subrayan el encanto del edificio y su entorno. El restaurante se ubica sobre un hotel centenario, rodeado de un precioso jardín y un estanque con pavos reales y patos que conquistan a las familias. Ese ambiente de casa de montaña, con madera en techos, piedra vista y decoración de caza, refuerza la sensación de refugio acogedor típico de la sierra turolense. El conjunto resulta especialmente atractivo para quienes buscan algo más que una simple comida, ya que el paseo por el jardín y la presencia de animales aportan un plus de experiencia, sobre todo para los más pequeños, que disfrutan viendo cómo “hacen las delicias de los más pequeños”.