Ambiente, decoración y trato del personal en Ferdinanda
Más allá de la comida, Ferdinanda conquista por su ambiente relajado y un servicio especialmente atento. Olga recuerda que llegaron casi a las diez de la noche y aun así “se portaron estupendamente” al servirles la cena, algo poco habitual a esas horas en Praga. La decoración combina el estilo de una cervecería moderna con detalles originales que aportan personalidad, como cubos a modo de tulipas en las lámparas, rastrillos para colgar la ropa o bases de madera con condimentos y utensilios organizados en cada mesa. Este conjunto crea un entorno desenfadado, práctico y con cierto toque creativo, alejado de las típicas turistadas de otras cervecerías checas. Para quienes buscan un restaurante cómodo, con buen ambiente local y un equipo dispuesto a facilitar la experiencia incluso fuera de horarios habituales, este rincón de Praga se convierte con facilidad en un lugar al que apetece volver.