Ambiente tranquilo, buen servicio y ubicación escondida de El Oso Blanco
El Oso Blanco conquista sobre todo por su calma y por un servicio que los viajeros describen como especialmente atento. Es de esos sitios donde apetece sentarse sin prisas, lejos del bullicio del casco histórico de Segovia. Su ubicación, algo escondida y accesible bajando unas escaleras, hace que encontrarlo tenga un punto de “descubrimiento”. Quienes ya lo han hecho animan a salirse de las calles más obvias del centro y recalcan que “merece la pena” buscarlo por el ambiente tranquilo y el trato recibido.