Servicio lento y poco amable en el restaurante Globo de Córdoba
El servicio es, para muchos, el gran problema de Globo. Una viajera relata que, al sentarse en la terraza, tuvo que esperar tanto que acabó levantándose para avisar a la camarera, que permanecía dentro sin clientes, entre el móvil y los ratos de descanso. Otra persona, cordobesa y conocedora de la oferta local, resume su experiencia señalando que tardan en servir y que el trato dista de ser amable, lo que se suma a una comida que llega fría y da sensación de estar precocinada. Esa suma de demora, falta de atención y escasa cordialidad desemboca en opiniones tajantes, hasta el punto de calificarlo como “el peor servicio con diferencia” frente a otras opciones de la ciudad. La impresión general es la de un restaurante donde la atención al cliente no está a la altura y termina marcando negativamente la visita.