Ubicación privilegiada sobre el faro de Llafranc y vistas a la Costa Brava
El Far seduce, ante todo, por su enclave único en la montaña de San Sebastián de la Guarda, junto al faro y dominando la Costa Brava. La experiencia no se limita a sentarse a la mesa: el restaurante sirve tanto a los visitantes que se acercan al mirador como a quienes se alojan en el hotel anexo, creando una atmósfera muy ligada al paisaje marítimo. La terraza acristalada permite contemplar el entorno incluso en los días de fuerte tramontana, sin renunciar a las panorámicas sobre el litoral de Girona. Como resume margsand, se trata de una “bellísima terraza vidriada para proteger del fuerte viento que corre por la Costa Brava y que a la vez permite una bella vista del lugar”, lo que convierte la parada gastronómica en una forma de saborear también el paisaje.