Cocina marroquí de calidad en un entorno tranquilo cerca de la catedral de Girona
En una zona silenciosa y verde muy cerca de la catedral de Girona, El Cul del Món aparece como un pequeño refugio con encanto donde muchos vienen a desconectar. Los viajeros destacan su cocina marroquí bien ejecutada, con sabores que “nos transportan de lugar y de tiempo”, y el ambiente relajado que invitan a alargar la sobremesa. El trato cercano de la pareja que lo regenta, con él en los fogones y ella en la sala, refuerza la sensación de casa de campo más que de restaurante urbano, a un paso del centro histórico.