Encanto del edificio histórico y ambiente del restaurante
El Catacaldos no solo convence por la mesa, también por el escenario en el que se ubica. Varios viajeros se sorprenden al descubrir que ocupa el antiguo colegio de las Ursulinas, un edificio ligado a la iglesia de San Pedro en el que aún se perciben los restos de su pasado en la fachada. Otra experiencia lo describe como un convento con todo el encanto asociado a estos espacios, lo que refuerza la sensación de estar comiendo en un lugar con historia. El interior combina una terraza en la calle, un comedor acogedor e íntimo frecuentado por familias y parejas de la zona, una amplia zona de bar y un patio interior que amplía la capacidad. Todo ello conforma un ambiente agradable y singular, que convierte la visita en algo más que una simple comida.