Ambiente original y paredes llenas de mensajes en El Baturro
En El Baturro, el ambiente va mucho más allá de la simple comida. El local se esconde bajo los habituales soportales de Las Tunas y sorprende al cruzar la puerta cerrada por el aire acondicionado. Por dentro, la decoración rompe cualquier expectativa: los muebles son sencillos, casi anodinos, pero las paredes se convierten en el verdadero atractivo. Según cuenta un viajero, son “un auténtico muestrario de pensamientos, imágenes y citas”, en el que se mezclan mensajes anónimos con dedicatorias de escritores, dibujantes y cantantes que han pasado por allí y han querido dejar su huella. Esa costumbre de detenerse a leer y a descubrir cada rincón hace que la espera de la comida se convierta en parte de la experiencia, con un toque casi bohemio y muy personal que diferencia al restaurante de otros locales de la ciudad.