Un restaurante con encanto histórico junto a la muralla del Alcázar
En el Restaurante Oriza, la historia forma parte del comedor. Los viajeros destacan que ocupa una antigua mansión de los años 20, donde la modernidad se combina con detalles clásicos sin perder el aire señorial. Lo que más llama la atención es que una de sus paredes es la propia muralla del Alcázar, algo que muchos describen como “un marco formidable”. El resultado es un espacio elegante y tranquilo, ideal para disfrutar de la gastronomía sintiendo muy cerca la esencia histórica de Sevilla.