Cocina del Molino Alto: platos mejorables y buenos postres
La propuesta gastronómica del restaurante del hotel Molino Alto se describe como correcta, aunque aún en proceso de mejora. Se percibe dedicación en el servicio, pero algunos platos no terminan de encajar con el entorno ni con las expectativas, como unos huevos revueltos con gulas demasiado hechos y poco apropiados para un contexto de naturaleza y cocina casera. También se comenta que el menú para las personas alojadas resulta algo corto y necesitaría más variedad y afinación. En cambio, los postres reciben una valoración claramente positiva y las verduras con salsa romesco se destacan por su buen punto de cocción, lo que muestra que la cocina tiene buena base y margen para afinar el conjunto. La sensación final es que, con más experiencia y ajustes en el menú, el nivel gastronómico puede crecer notablemente.