Restaurante Carmelita en Praga: pizzas crujientes, ensaladas y buena relación calidad-precio
En el corazón de Malá Strana, Carmelita se gana a quienes lo visitan como una pizzería sencilla pero muy bien resuelta. Se destaca el servicio, descrito como “rápido y eficaz”, y un ambiente acogedor que invita a hacer una pausa durante un día de turismo por la bellísima Praga. La oferta gastronómica se centra en platos sin complicaciones, pero sabrosos y de raciones generosas: las pizzas, como la propia Carmelita, son enormes y muy crujientes, sin mezclar en exceso sabores ni condimentos, mientras que las ensaladas sorprenden por su nivel, en especial la de involtini de pollo. Otro punto a favor es el precio, considerado más que aceptable para la zona, con ejemplos concretos de comidas abundantes y cerveza por alrededor de 23 euros, lo que convierte al restaurante en una opción muy a tener en cuenta para comer bien sin disparar el presupuesto.