Ambiente y servicio en el Restaurante Campomanes
El Restaurante Campomanes funciona como un típico alto en el camino: con mucho movimiento y un servicio que, según los viajeros, puede resultar algo distraído cuando hay jaleo. Aun así, la mayoría coincide en que “merece la pena parar”, porque el ambiente informal y el ritmo ágil facilitan una parada cómoda en ruta. El trato no es especialmente cercano ni detallista, pero tampoco llega a ser un motivo para descartar el lugar ni para dejar de repetir.