Restaurantes callejeros en el casco antiguo de Hanói y su pato laqueado
En Hanói, la experiencia gastronómica callejera alcanza uno de sus puntos más auténticos en los pequeños locales del casco antiguo. La autora recuerda que es probablemente el país donde más puestos y restaurantes callejeros ha visto, y que integrarse en la cultura local pasa precisamente por sentarse en estos comedores sencillos, a pie de calle, antes de dar el salto a restaurantes más sofisticados al caer la noche. Entre las propuestas que más llaman la atención está el pato laqueado a la pekinesa, muy conocido y especialmente sabroso. La escena de los patos colgados por el cuello, que se van pintando hasta que la piel queda dorada y crujiente tras el asado, forma parte del encanto visual de estos locales. Según cuenta Sonia, al final todo se traduce en “un sencillo manjar” que sorprende y convence, perfecto para quienes quieren probar sabores intensos en un entorno genuinamente vietnamita.