Bodega tradicional para degustar vino en el barrio de Gràcia
En pleno barrio de Gràcia, Bodega Marín se presenta como una de esas direcciones que conservan el sabor de la Barcelona de siempre. El interior es pequeño y acogedor, con paredes repletas de botellas y botas que tiñen el ambiente de tonos tintos, blancos y rosados, y un inconfundible aroma a vino, madera y cuero que remite a las antiguas tabernas de barrio. Quien se deja aconsejar por el personal puede descubrir el vino del mes o aprovechar la oferta de la semana y, si apetece, llevarse alguna botella a casa para continuar la experiencia. José Alejandro la define como “un lugar, diferente a tantas vinotecas insípidas y modernas que hay por el centro, un lugar como los de antes para tomar el vino de siempre”, subrayando así su carácter auténtico y su encanto clásico frente a propuestas más contemporáneas.