Postres, café y temperatura de la sala
El apartado dulce y algunos aspectos de confort climático son los puntos más flojos que se señalan en Bigfish. Los postres se perciben con raciones pequeñas y poca gracia, con ejemplos como un brownie que recuerdan más a una magdalena algo seca. También se valora el café como bueno, pero con una presentación mejorable para estar a la altura del resto de la cena. En cuanto a la sala, la temperatura resulta un aspecto claramente mejorable: se comenta que la puerta principal permanece abierta y genera una corriente de aire desagradable, algo que puede restar comodidad incluso cuando la cocina y el servicio funcionan muy bien.