Servicio constante, clientela habitual y carta en varios idiomas
Más allá de la cocina, uno de los puntos que más se valoran de Restaurante Anno Domini es la constancia en el servicio y en la elaboración de los platos. Se subraya que no hay sorpresas desagradables y que, si un plato gustó en una visita anterior, se puede recomendar con tranquilidad porque se servirá de igual modo. Esa regularidad ha creado una clientela fiel, formada por habituales tanto nacionales como extranjeros, que encuentran además una carta disponible en diez idiomas, algo especialmente útil en una zona turística como Maspalomas. Esta combinación de confianza, repetición y accesibilidad idiomática refuerza la sensación de lugar seguro para cenar bien sin riesgos.