Caldero de Tabarca y cocina marinera casera en Restaurante Amparín
La experiencia en Restaurante Amparín gira en torno a un menú marinero abundante y muy ligado al entorno de la isla. Los viajeros describen un inicio a base de ensalada y fritura variada, con chopitos y sepia, que prepara el terreno para el gran protagonista de la mesa: el caldero de Tabarca, elaborado con pescado de la zona, pimentón y patata hervida, acompañado además de un plato de arroz tan generoso que cuesta terminarlo. Esa combinación de producto local y recetas tradicionales hace que hablen de “una delicia de comida” incluso cuando el ambiente es ruidoso y el calor aprieta. Más allá del sabor, se percibe la sensación de haber vivido una comida típica tabarquina completa, de esas que justifican sentarse a la mesa aunque la playa esté a unos pasos.