Experiencia de voluntariado en el Refugio del Alba
En el Refugio del Alba, en Silvosa, cerca de Oporto, la vivencia gira en torno al voluntariado y al contacto directo con los niños. Un viajero relata cómo acudió con amigos para realizar actividades de expresión corporal, payasos y mimos, y llevar juguetes y material escolar, y cómo la realidad del lugar “sobrepasó todas mis expectativas”. Lo que más marca es la mezcla de historias duras con una atmósfera de cariño, sonrisas sinceras y espíritu de gran familia, donde todos colaboran para que el proyecto salga adelante. La experiencia se convierte en un viaje interior, que invita a relativizar las propias quejas cuando se descubren los pocos recursos con los que se sostiene el orfanato y, aun así, la felicidad que se respira. Para quien busque algo más que turismo convencional, los testimonios animan a acercarse como voluntario o colaborador, una oportunidad única de vivir una experiencia solidaria profunda en Portugal.