Variedad de flores y plantas del quiosco de Buenos Aires
En el Quiosco de Flores de Buenos Aires, quienes aman la jardinería encuentran un pequeño paraíso urbano. Marta Pilar describe cómo, en una esquina junto a la plaza, se despliega una sorprendente diversidad de especies en muy pocos metros, desde malvones, azaleas y jazmines hasta ficus, palmeras y helechos, todas cuidadas con mimo y preparadas para el trasplante o ya en su maceta definitiva. No faltan tampoco los ramos armados con lilium de distintos colores, gerberas, crisantemos, margaritas, rosas y claveles, que aportan una explosión de tonalidades y aromas. Este rincón combina plantas aromáticas, ornamentales y de moda, como el musgo decorativo, en una puesta en escena que demuestra cuánto se puede hacer en un espacio reducido cuando hay buen gusto y dedicación. Como resume la viajera, este quiosco es “un verdadero placer para la vista y el olfato”.