Consejos para visitar el Puente de Pag y miradores cercanos
La experiencia junto al Puente de Pag mejora si se siguen algunos consejos prácticos. Al llegar desde Rtina, se recomienda detenerse en una zona habilitada a la derecha de la carretera, donde hay una explanada para aparcar y en verano montan un pequeño chiringuito de comida rápida. Desde allí se obtienen buenas vistas del puente y se pueden hacer fotos. Además, al lado de una construcción metálica, unas escaleras descienden hasta casi el nivel del mar, justo bajo el puente. Conviene extremar la precaución, porque algunos peldaños están en mal estado y la pendiente es pronunciada, pero quienes se animan a bajar coinciden en que “bien merece la pena realizar ese descenso hacia las entrañas de este puente” para sentir de cerca su grandeza y disfrutar de un rincón muy especial.