Arquitectura moderna de la Plaza de la Catedral de Braganza
En las opiniones sobre la Praça da Sé de Braganza predomina una visión muy crítica con su diseño urbano. Se describe como una gran explanada de hormigón que simboliza la expansión reciente de la ciudad hacia las zonas oeste y sur, pero que, en términos estéticos, resulta fría y poco acogedora. La amplitud de la plaza no se discute, sin embargo se percibe como un espacio desangelado, sin árboles ni zonas verdes que aporten sombra o vida. Un viajero llega a señalar que, con el sol cayendo a plomo, este entorno tan árido y austero se convierte en algo “de lo más feo”. También se menciona la escalinata monumental que conduce a la Nueva Catedral, rematada por una fuente ornamental en forma de cascada, un recurso que no llega a compensar la sensación general de dureza del conjunto.