Plaza Onze de Setembre: pequeño espacio ajardinado con simbolismo histórico en Olot
La Plaza Onze de Setembre aparece en los relatos de viaje como un rincón pequeño pero cuidado, con forma casi triangular y un centro ajardinado donde el césped y el follaje enmarcan “gran cantidad flores rojas y amarillas, que simbolizan los colores de la bandera catalana”. Ese detalle cromático le da personalidad y conecta el espacio con la identidad local. Los viajeros describen un entorno pensado para el paseo tranquilo, con circulación exclusivamente peatonal, acceso limitado por discretas esferas metálicas y varios bancos cómodos para sentarse y hacer una pausa. Se valora también la presencia de luminarias modernas en cada vértice, que aportan un punto contemporáneo a un espacio que, pese a su tamaño reducido, rinde homenaje a un episodio clave de la historia catalana: la Guerra de Sucesión y la fecha del 11 de septiembre de 1714, a la que alude el nombre de la plaza.