Historia y curiosidades de la Plaza del Corrillo en Salamanca
La Plaza del Corrillo aparece en los relatos de viaje como un rincón con mucha historia y pequeñas curiosidades que pasan desapercibidas al visitante apresurado. Se recuerda su origen en el siglo XV, cuando los bandos enfrentados en Salamanca convirtieron este espacio en el único lugar por el que nadie podía transitar, lo que hizo que se llenara de hierba y se conociera como “el corrillo de hierba”. Más allá de la anécdota histórica, los viajeros destacan el carácter singular de la plaza, uno de los lugares más famosos y con más vida de la ciudad, a un paso de la Plaza Mayor. Entre los detalles que llaman la atención están los capiteles de las columnas, donde se representan los siete días de la semana con figuras tan llamativas como Júpiter devorando a un niño para el jueves o el sol para el domingo, un ejemplo de simbolismo que muchos visitantes se pierden si no se detienen a mirar.