Un rincón inusual con fachadas pintadas en la Plaza de San Nicolás
La Plaza de San Nicolás pasa casi desapercibida en pleno centro de Valencia, pero muchos viajeros la recuerdan por un detalle muy concreto: la fachada pintada que crea una ilusión óptica de balcones y ventanas. Pese a ser una plaza mínima y sin grandes monumentos, varios confiesan haberse quedado “muchos minutos pegados a la parte frontal de un edificio” descubriendo el juego visual. Es un rincón curioso y fotogénico, ideal para una parada breve, mirar de cerca el trompe-l’œil y sacar algunas fotos diferentes del casco histórico.