Todo incluido monótono y gestión deficiente en el Diverhotel Lanzarote
Viajeros que se alojaron en el antiguo Diverhotel Lanzarote coinciden en que el todo incluido resultaba muy repetitivo y poco cuidado, con una oferta gastronómica monótona que varios describen como “un todo incluido aburrido”. La limpieza se valora como correcta, pero pesa la sensación de mala gestión: un personal desmotivado que no ve respuesta a las quejas y unas instalaciones con potencial, como un escenario amplio, apenas aprovechadas para la animación. El balance general es de oportunidad desaprovechada y servicio por debajo de lo esperado.