Tranquilidad y playa casi desierta en A Ribeira do Maio
En A Ribeira do Maio la calma es lo que mejor describen quienes se acercan hasta esta pequeña cala de Muros. La experiencia gira en torno a la sensación de estar prácticamente solos frente al mar, sin masificaciones ni ruidos, solo el sonido de las olas y la niebla que a veces se abre de golpe para revelar el paisaje. Un viajero resume muy bien este momento cuando cuenta cómo, al despejarse el cielo, pudieron disfrutar del lugar junto a su mascota y ver al perro correr feliz por la arena de una playa completamente vacía. Esa estampa de tranquilidad absoluta y entorno casi virgen es precisamente lo que convierte esta cala en un rincón especial para quienes buscan desconexión y espacios poco concurridos en la costa de La Coruña.