Encanto bohemio de la Placeta de Manuel Ribé en Barcelona
Más allá de su función como simple espacio urbano, la Placeta de Manuel Ribé conquista por su carácter bohemio. El entorno recuerda a ciudades del sur de Francia, con un aire desenfadado y cierta estética romántica que se percibe en el ambiente y en la forma en que se vive la plaza. Según quienes la han descubierto paseando por el centro de Barcelona, no es solo la animación de los bares lo que llama la atención, sino el conjunto: una esquina con personalidad propia donde apetece detenerse y observar la vida cotidiana. Marie & Matt explican que les recordó a Montpellier “no solo por el ambiente, sino también por el entorno bohemio lleno de encanto”, una comparación que ayuda a visualizar el tipo de experiencia que se puede esperar en este rincón discreto pero con mucha alma.