Los famosos perritos calientes de Pinks en West Hollywood
En Pinks Hot Dogs se concentran dos grandes reclamos: sus perritos calientes, considerados por muchos como los mejores de Los Ángeles, y el ambiente icónico que los rodea. Quien se anima a probarlos suele salir convencido, hasta el punto de comentar que, después de comer allí, esa fama queda más que corroborada. La experiencia no se limita al bocado; el local conserva un aire clásico, con una terraza donde sentarse con calma y un aparcamiento propio que facilita la visita en una ciudad tan dependiente del coche. En el interior, las paredes funcionan casi como un pequeño museo de la cultura popular de Hollywood, cubiertas de fotografías de artistas que han pasado por el restaurante, desde Michael Jackson hasta Katy Perry. Esa mezcla de lugar de culto gastronómico y escenario de estrellas convierte a Pinks en una parada muy particular dentro de West Hollywood.