Pelourinho de Tavira y homenaje al príncipe Enrique el Navegante
El Pelourinho de Tavira se presenta como un rincón con fuerte carga histórica, íntimamente ligado a la figura del príncipe Enrique el Navegante. Los viajeros lo describen como un monumento conmemorativo levantado en 1960 en la plazoleta de la iglesia de Santa María do Castelo, donde se recuerda que, tras la toma de Ceuta, Enrique recibió los títulos de duque de Viseu y señor de Covilhã. Este espacio urbano funciona como pequeño mirador al pasado de Tavira y a su papel en la expansión portuguesa. Como comenta Marta Pilar, está dedicado “en su ilustre memoria y la de todos sus compañeros de armas naturales de la ciudad”, subrayando la dimensión colectiva del homenaje. Además, se menciona que la información histórica complementaria depende de la Câmara Municipal, lo que facilita situar el monumento dentro del contexto oficial y patrimonial de la ciudad.