Bar clandestino PDT en Nueva York: entrada secreta y ambiente speakeasy
PDT aparece en los relatos como uno de los bares clandestinos más emblemáticos de Nueva York, un auténtico speakeasy contemporáneo escondido en pleno East Village. Para entrar no basta con llegar a la puerta: es imprescindible reservar por teléfono y, una vez allí, seguir el ritual secreto. Primero hay que acceder a Crif Dogs, un local de perritos calientes, y buscar un viejo teléfono. Al marcar el número 1, una puerta se abre y da paso a un espacio completamente distinto, lo que algunos describen como un clásico secreto que “ya casi no lo es”. Dentro, el contraste sorprende: un local cuidado al detalle, con sillones de cuero, cabezas de animales decorando las paredes y un ambiente íntimo pensado para disfrutar con calma. Los cócteles están bien preparados y completan la experiencia, que combina juego, estética y buena coctelería en una sola visita, convirtiendo a PDT en una parada diferente para quienes buscan algo más que un bar al uso en Nueva York.