Historias de chamanes y reductores de cabezas en el Patio del palacio arzobispal de Quito
El Patio del palacio arzobispal de Quito sorprende a quienes lo visitan por el simbolismo de su decoración. Más allá de su arquitectura colonial, lo que llama la atención son los peculiares “huesos” que adornan las veredas y que esconden relatos vinculados a los pueblos amazónicos. Según cuenta Mariana, en este rincón explican el origen de esos elementos y se evocan “historias de los reductores de cabezas y de chamanes”, lo que convierte la visita en una experiencia casi mística. El patio se percibe así como un espacio insólito dentro del Quito colonial, donde las leyendas y las tradiciones ancestrales se mezclan con la vida cotidiana del casco histórico y añaden una capa extra de misterio a la visita.