Encanto histórico del casco antiguo y del barrio del Redín
El paseo por el Redín se vive como un pequeño viaje a la Pamplona medieval. Tras bordear la catedral se entra en la recogida plaza de San José y, desde ahí, en la estrecha calle del Redín, donde llaman la atención una de las casas más antiguas de la ciudad, su patio con pozo y un pasadizo elevado muy fotogénico. Al cruzarlo, el espacio se abre de golpe en el rincón del Caballo Blanco, que muchos describen como un pequeño mirador y lugar de pausa antes de seguir hacia las murallas. Un tramo corto, tranquilo y con mucho sabor histórico.