Encanto tranquilo del Pasaje Gorostiaga en pleno Belgrano
En pleno bullicio de la avenida Cabildo, el Pasaje Gorostiaga sorprende por su atmósfera serena y casi de barrio apartado. Los viajeros destacan ese contraste entre la arteria comercial repleta de tránsito y movimiento y, a pocos pasos, una calle mínima y silenciosa donde el tiempo parece ir más despacio. Se valora especialmente la calma, el poco tráfico y la sensación de refugio urbano que ofrece este rincón de Belgrano, que invita a pasear sin prisas y a desconectar del ritmo acelerado de Buenos Aires. Como comenta MELITHA BLASCO, conserva “la encantadora calma y sosiego de un barrio alejado del centro”, algo cada vez más difícil de encontrar en la ciudad.