Encanto histórico del Pasaje del Correo en Buenos Aires
El Pasaje del Correo aparece en los relatos como una de esas callecitas que conservan el alma de Buenos Aires. Se trata de un pasaje tradicional, construido en la década de 1920 por el inmigrante italiano Felipe Restano, que aún mantiene su trazado original sobre la calle Vicente López 1661 y las 21 viviendas que lo conforman. Varias de esas antiguas casas unifamiliares se han transformado en pequeños restaurantes con terraza, pero la atmósfera porteña sigue intacta gracias a detalles como los balcones de estilo francés adornados con flores y las farolas de hierro del siglo pasado. Algún viajero comenta que al recorrerlo parece escucharse “Mi Buenos Aires querido…”, una imagen que resume muy bien la mezcla de nostalgia, historia y vida de barrio que se respira aquí. Saber que debe su nombre a una antigua oficina de Correos que funcionaba en uno de los locales termina de completar el carácter íntimo y evocador de este rincón.