Ambiente, tapeo e historia en el Pasaje de Matheu
El Pasaje de Matheu aparece en los relatos de los viajeros como una de esas pequeñas joyas escondidas junto a la Puerta del Sol. Se describe como una calle diminuta y peatonal, pero con una sorprendente concentración de bares de tapas y locales de ocio, lo que le da vida tanto de día como de noche. Algunos recomiendan acercarse en horas más tranquilas, cuando no hay tantos tumultos, para poder fijarse en la arquitectura y en los edificios que conservan el encanto de otro tiempo. También se recuerda su pasado como “pequeña Francia” del siglo XIX y como una de las galerías más suntuosas de Europa, aunque hoy haya perdido las vidrieras y el toque elegante de entonces. Pese a esa transformación, quienes lo conocen sintetizan muy bien su atractivo al afirmar que, sencillamente, les encanta este lugar y que incluso lo asocian con algunos de sus sitios favoritos para tapear en Madrid.