Interior barroco de la Parroquia del Sagrario: esculturas, mármoles y altar mayor
En las experiencias compartidas sobre la Parroquia del Sagrario de Sevilla se repite una idea: su interior sorprende por una monumentalidad que no se intuye desde fuera. Se la describe como una especie de “pequeña catedral” adosada a la Seo, con una decoración donde dominan los mármoles, las esculturas y un elaborado programa barroco. Llaman especialmente la atención las ocho esculturas gigantes de los evangelistas y Padres de la Iglesia que parecen flotar sobre la nave, de proporciones casi desbordadas para el tamaño del templo. Los viajeros destacan también los retablos laterales realizados con distintos tipos de mármol noble, donde la madera se reserva para las imágenes, de talla elegante y simétrica. El gran reclamo artístico es el altar mayor del siglo XVII, procedente de una hermandad vizcaína y llegado al Sagrario de forma casi accidental tras el derribo del convento donde se conservaba, convertido hoy en una de las joyas barrocas más apreciadas del conjunto catedralicio.