Un parque pequeño y con encanto en pleno centro histórico de Oaxaca
En pleno centro histórico y a un paso de Santo Domingo, el Parque Labastida aparece como una pequeña pausa en medio del bullicio de Oaxaca. Los viajeros lo valoran por sus jacarandas frondosas, que ofrecen una sombra muy bienvenida cuando el sol aprieta, y por su ambiente cotidiano, rodeado de fondas, tiendas y una antigua casona convertida en preparatoria. Sin ser el parque más famoso de la ciudad, muchos coinciden en que “tiene su encanto” y lo recomiendan como un alto sencillo para descansar y observar la vida local.