Centro histórico colonial de Paraty y encanto portugués
Paraty aparece en los relatos como una pequeña joya colonial perfectamente conservada, donde el tiempo parece haberse detenido. Se subrayan sus casas bajas de fachadas blancas, los balcones de madera trabajada, los azulejos azules y blancos y un trazado urbano compacto, de apenas unas pocas manzanas, que se mantiene “tal cual fueron hace más de 200 años”. El hecho de que esté protegida por la UNESCO y que haya sido declarada patrimonio histórico refuerza esa sensación de autenticidad. Según cuenta MELITHA Blasco, sus construcciones reflejan “el auténtico estilo colonial portugués”, algo que se respira en cada calle empedrada y en la atmósfera tranquila del casco antiguo. Varios viajeros la definen como uno de los pueblos coloniales más encantadores de la costa brasileña y la consideran, incluso, el lugar más hermoso frente a otros destinos tan conocidos como Río de Janeiro o Búzios.