Vistas al pantano de Sau y entorno del Parador de Vic-Sau
En este restaurante del Parador de Vic-Sau, el entorno natural marca claramente la experiencia. Las grandes cristaleras del comedor se abren sobre el embalse de Sau, creando una panorámica que acompaña tanto los desayunos como las comidas y cenas. Los viajeros subrayan que las vistas son de auténtico lujo y que convierten una comida corriente en un momento especial, con el pantano justo a los pies del edificio y el paisaje verde rodeando todo el valle. Como comenta Ana, las cristaleras permiten disfrutar de “el embalse de Sau abajo” mientras se está a la mesa, lo que anima a alargar la sobremesa y a aprovechar cada momento de luz, especialmente al atardecer. Es un lugar donde el mirador hace honor a su nombre y la ubicación se convierte en uno de los grandes motivos para acercarse hasta aquí.