El Papamoscas de la catedral de Burgos: funcionamiento, historia y curiosidades
El Papamoscas se ha convertido en uno de los grandes iconos de la catedral de Burgos. Los viajeros lo describen como una figura humana situada en lo alto del templo, que marca las horas en punto moviendo la mano derecha y abriendo la boca de forma llamativa, gesto del que toma su nombre. Junto a él aparece Martinillo, otro autómata encargado de señalar los cuartos y la media, lo que convierte el conjunto en un pequeño espectáculo mecánico lleno de encanto. Según explican, el mecanismo original se instaló en el siglo XVI, aunque el muñeco actual data del siglo XVIII y desde entonces ha sido punto de parada para peregrinos y curiosos que se acercan a la catedral. Uno de los comentarios resume bien su magnetismo al señalar que es “la figura más conocida de la catedral de Burgos”, una presencia casi obligatoria en cualquier visita al interior del templo.