Historia del Palacio de España y su papel como embajada en Roma
El Palacio de España en Roma destaca por su enorme peso histórico y diplomático. Los viajeros subrayan que se trata de la embajada de España ante la Santa Sede y que es considerada la misión diplomática permanente más antigua del mundo, con origen en 1482 durante el reinado de los Reyes Católicos. La sede actual llegó en el siglo XVII, cuando el embajador Íñigo Vélez de Guevara adquirió el palacio Monaldeschi, que pasó a ser el actual Palacio de España y desde entonces ha acogido la embajada, salvo un breve paréntesis durante la ocupación napoleónica. También llama la atención que la propia Plaza de España de Roma tome su nombre de este edificio, lo que confirma su relevancia simbólica en la ciudad. Además, se menciona como curiosidad contemporánea que la fachada ha recuperado su esplendor gracias a una restauración financiada en 2007, un detalle que muestra cómo se cuida este enclave histórico.