Arquitectura del Palacio de la princesa Lijubica y mezcla de estilos oriental y europeo
El Palacio de la princesa Lijubica aparece en los relatos de viaje como uno de los ejemplos más interesantes de arquitectura civil del siglo XIX en Belgrado. Levantado entre 1829 y 1831 por el príncipe Miloš, su ubicación céntrica hizo que él no lo habitara, pero sí lo convirtió en residencia de su esposa Ljubica y de sus hijos. Hoy se conserva como una casa-museo rodeada por un cuidado jardín, lo que refuerza su carácter de refugio urbano en pleno centro histórico, junto a la catedral ortodoxa y el palacio patriarcal. En el interior, los viajeros destacan la combinación de mobiliario con influencias orientales y piezas de clara inspiración europea, una mezcla que ayuda a entender la transición cultural de la burguesía serbia del siglo XIX. Como resume una viajera, permite admirar “el mobiliario con influencias orientales y otros de clara inspiración europea, que muestran la mezcla de estilos de una casa burguesa del siglo XIX”.