Arquitectura del Palacio de Justicia y contraste con la plaza barroca de Lamego
En Lamego, el Palacio de Justicia llama la atención por su arquitectura de hormigón, especialmente porque rompe la armonía clásica del Largo de Camões. Los viajeros destacan ese contraste con los palacetes barrocos que lo rodean, como el antiguo Palacio Episcopal, el antiguo Seminario, el teatro y la catedral, que conservan la estética tradicional portuguesa. La fachada principal del edificio judicial se caracteriza por un potente pórtico de once columnas de hormigón que abarcan las dos plantas, un gesto arquitectónico rotundo que subraya aún más su imagen moderna frente al entorno histórico. Para algunos, este choque de estilos hace que el edificio “desentone un poco con el conjunto de palacetes de estilo barroco portugués que rodean la plaza”, pero al mismo tiempo convierte el lugar en un punto curioso para observar cómo conviven distintas épocas en un mismo espacio urbano.