Historia y curiosidades del Orquidario del Jardín Botánico de Río de Janeiro
El Orquidario del Jardín Botánico de Río de Janeiro esconde una historia llena de curiosidades que sorprende a quienes lo visitan. Una de las más llamativas es el nombre propio que hay detrás de su mantenimiento: el joyero carioca Antonio Bernardo. Al descubrir que es él quien sostiene este espacio, la conexión entre su oficio y las orquídeas cobra todo el sentido. Como comenta Marta Pilar, una orquídea es para él “una joya” y así las trata, con la misma paciencia y precisión que dedica a las “800 soldaduras” de sus piezas de alta joyería. Durante el recorrido, diferentes carteles ayudan a reconstruir el pasado del orquidario: su creación en 1890 como primer espacio con efecto invernadero de madera, y su posterior sustitución en la década de 1930 por una estructura de hierro y cristal inspirada en los invernaderos ingleses, manteniendo la característica forma octogonal. De este modo, la visita se convierte también en un pequeño viaje por la historia de la jardinería y la arquitectura de invernaderos en Río.